Masaje deportivo

Cada día más gente acude al masajista deportivo a aliviar sus dolores, sobrecargas, contracturas, roturas o pinzamientos musculares, pero la gran mayoría acudimos cuando el dolor es casi insoportable o cuando se ha acrecentado más de lo habitual, pero os vamos a explicar la necesidad del masaje deportivo.
La necesidad del masaje deportivo debe entenderse como parte del propio entrenamiento de la persona que realizar deporte a diario o con mucha frecuencia, ya que lo que tenemos que tener claro es que es importantísimo adelantarse al dolor y prevenir es siempre mucho mejor que curar.

Definición

masaje deportivoSe entiende como masaje deportivo al mecanismo físico que se ejecuta, en la mayoría de los casos, con una técnica manual con el fin de mejorar el rendimiento y el estado físico de cualquier persona que realice deporte, aunque podría ser aplicado en personas que no lo realizan con el mismo fin.
El masaje en sí no es más que un conjunto de maniobras manuales encaminadas tanto a preparar los tejidos del deportista para la competición (masaje pre competición), como recuperarlos una vez que la actividad deportiva ha concluido (masaje pos competición) o para sanar tejidos dañados (masaje de rehabilitación).

Orientación del masaje

Decimos que puede ser aplicado a personas que no realizan deporte ya que las lesiones sufridas por los deportistas no son particulares de ellos y pueden ser similares a las que se producen en muchas otras actividades no relacionadas con el deporte, como el trabajo, tareas domésticas, vida social, bailar o actividades sociales.
Cuando el músculo está dolorido la causa pasa a segundo plano ya que el daño que se haya producido en los tejidos musculares es independiente de la causa que lo produjo. Por tanto las técnicas fundamentales de masaje buscan todas el mismo fin, tratar a la persona, no al deporte.

IMG_4882Particularidad del masaje deportivo

El masaje deportivo se caracteriza por su profundidad e intensidad. Por norma general se basa en elementos del masaje sueco clásico e incorpora una combinación de técnicas de estiramientos, compresiones, fricciones, tonificaciones, así como técnicas avanzadas de presión y Shiatsu.
El masajista deportivo debe mezclar todas las técnicas que domine, basándose siempre en un conocimiento estricto de la técnica que aplique y aportando al paciente todos los consejos pertinentes tanto para la realización de la sesión de masaje como para el tratamiento posterior.

Cuando se debe acudir al masajista deportivo

Como ya hemos dicho el masaje explícito para el deportista se aplica para prevenir y luchar contra la fatiga, incrementar la capacidad de trabajo y como apoyo en el tratamiento de las lesiones, por lo que existen cuatro momentos en los que debemos acudir a recibir un masaje:

  • Masaje de mantenimiento: se basa en realizar un masaje regular programado que se base en el entendimiento de anatomía y de los músculos usados en un determinado deporte, y que sean más prolíficos a causar problemas. Así se ayuda al atleta a mantener o mejorar el movimiento y la flexibilidad muscular.
  • Masaje pre competición: se usa como un calentamiento previo a la prueba de competición con el fin de aumentar la circulación y reducir la excesiva tensión muscular y mental antes de la competición. Se basa en las necesidades del deporte, del deportista y del evento, pudiendo ser relajante o estimulante.
  • Masaje post-evento: su función principal es reducir los espasmos musculares y el aumento metabólico que ocurre con ejercicio riguroso. Ayuda al deportista en el proceso de recuperación del esfuerzo realizado para volver al entrenamiento o nueva la competición, reduciendo el riesgo de lesión.
  • Masaje de rehabilitación: por mucho que se intente prevenir cualquier lesión habitualmente se sufren calambres, roturas, sobrecargas, contracturas … que produce dolor e incluso impiden seguir entrenando o competir. Con este masaje se acelerar el proceso de curación, reduciendo el dolor y aportando nuevas soluciones durante el proceso de rehabilitación.